Explicaciones erróneas que damos a a los niños cuando alguien fallece (II)

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

© Malagón

En un artículo anterior hablábamos de cómo la sobreprotección de los niños frente a las emociones dolorosas por parte de los adultos genera cada vez menos tolerancia a la frustración en los menores, incapaces de hacer frente a situaciones dolorosas o problemáticas a lo largo de su vida.

Hoy seguimos abordando más tipologías de explicaciones erróneas sobre la muerte que, al ser planteadas a los niños, pueden dificultar su duelo en lugar de ayudarles.

Explicaciones sobre la muerte que alejan a los niños de la realidad

  • “Aunque no puedas verle, él te ve siempre”.
  • -“Siempre te va a acompañar hagas lo que hagas”.
  • -“Te quiere mucho y siempre estará cerca de ti”.
  • -“Puedes hablar con él siempre que lo necesites”.
  • -“Es lo mejor, porque ha dejado de sufrir”.

Existen muchos tipos de explicaciones que van en esta línea y que mantienen al niño en la esperanza de un posible reencuentro, o al menos de contacto, con el ser querido que ha muerto.

A la vez, estas explicaciones suelen causar muchísimo miedo a los menores, ya que a menudo no entienden que esta forma de hablar es un modo de apelar al recuerdo del ser querido, lo que suele generarles enfado porque el fallecido no los ve, o bien miedo por la situación.

También puede ocurrir que estas explicaciones contribuyan a dejar de lado a terceras personas que sí están presentes en la vida del niño, para otorgar un lugar principal al fallecido y secundario a aquellos que en realidad sí están y cuidan del menor. Continue reading

¿Qué hago si me entero de que mi hijo está mal, pero a mí no me lo cuenta?

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Tras la muerte de un ser querido, es habitual que toda la familia esté afectada. A menudo hemos hablado de la importancia que tienen los adolescentes en este proceso y de la necesidad que sienten en ocasiones de no añadir dolor y ocultar a los adultos que están tristes, enfadados o que de algún modo necesitan atención.

Esa ocultación es algo habitual y normal en la adolescencia. Es común que no quieran compartir sus pensamientos ni reflexiones con los adultos, ya que los consideran desfasados o temen que aumente su preocupación y malestar. En cierto modo es la forma en que ellos tratan de proteger a su familia, se hacen los fuertes e intentan aparentar que no pasa nada.

Dificultades de comunicación con los adolescentes

A veces tras ese disimulo existe un elevado grado de malestar, tristeza, desesperanza, o de pérdida del sentido de la vida. Sin embargo, lo que no hay es una información directa al adulto, que percibe que algo pasa, pero no sabe qué, o incluso en ocasiones ni siquiera es consciente de ese “algo” que pasa.

Es habitual que los amigos del menor sí estén informados, incluso es posible que nos llegue la información a través de ese amigo íntimo o incluso a través de los padres de ese confidente, ya que a veces los adolescentes sí preguntan a sus mayores sobre cómo ayudar a otros y es entonces cuando esos padres se ponen en contacto con los otros para informar de los problemas que hasta ese momento habían pasado desapercibidos. Continue reading

¿Pueden ayudar los chatbot a nuestros hijos a superar su duelo?

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

¿Qué es un “Bot”? Para todos los adultos que aún no saben en qué consiste esta tecnología, se trata ni más ni menos de un chat en el que un asistente virtual nos va respondiendo a situaciones y preguntas que planteamos.

Actualmente la mayoría de los teléfonos móviles cuentan con un asistente virtual al que podemos preguntarle desde cómo ir a algún sitio hasta cómo hacer unos huevos fritos. Suele responder a nuestras preguntas hablando tras buscar las respuestas más populares en la red.

Hoy en día es habitual que los adolescentes manejen las nuevas tecnologías con una soltura impresionante y sean capaces de encontrar contenidos a los que nosotros no somos capaces de acceder. También utilizan la red como una dimensión más donde la información está accesible, ya sea información de buena calidad como mediocre o incluso desacertada.

El diálogo en torno al duelo

No debe extrañarnos que nuestros hijos busquen respuestas a sus preguntas en Internet, es algo que hacemos habitualmente -ya que nosotros somos los primeros que tratamos de encontrar mucha información en la Red-, pero sí es cierto que no toda la información a la que acceden es veraz o puede servirles de ayuda.

En estas situaciones podemos hablar sutilmente con nuestros hijos para ver si la razón de que no nos lo quieran consultar a nosotros es porque creen que nos van a herir. También puede ocurrir que, al tratarse de cuestiones delicadas alrededor de la muerte, a veces hay asociada a la adolescencia cierto grado de autosuficiencia que les impide preguntar a los padres, porque necesitan ser ellos quien resuelvan las cosas en esa transición a la vida adulta. Continue reading

Los profesores y el duelo infantil: ¿Qué hacer cuando fallece un alumno?

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Hace poco nos sorprendíamos con la noticia del fallecimiento de varios menores en España por diversas circunstancias. Aunque es poco habitual, en ocasiones ocurre que los niños son víctimas de accidentes trágicos o de acciones violentas.

En esos momentos, resulta difícil dar una explicación a sus compañeros de clase, que tienen noticia de los sucesos que acaban con la vida de sus amigos sin entender muy bien todas las dimensiones de la muerte y cómo enfrentarse a ella.

En este último mes se ha producido en Madrid la muerte de un menor al que le cayó un árbol accidentalmente, también recibimos la noticia de un niño atropellado mientras estaba de vacaciones, asesinados por alguien muy cercano a su familiaSe trata de situaciones muy desagradables que, si bien no son habituales, exigen explicaciones que se alejan de los razonamientos normales y naturales para tratar la muerte.

Cuando fallece un compañero de clase

En nuestra entidad es habitual que, cuando se produce una situación de este tipo, los orientadores de los centros educativos nos llamen para saber qué hacer con los compañeros de los menores fallecidos. También nos consultan a menudo los padres que niños que tenían una relación cercana con ellos y compartían muchos espacios comunes de juego, ocio y amistad, con el fin de saber cómo abordar el tema de forma adecuada para que más adelante no haya problemas derivados de ese abordaje.

Os dejamos algunas recomendaciones básicas para tratar de abordar estas cuestiones tan complejas y dolorosas en la comunidad educativa. Continue reading

Cómo hablar a los niños de un familiar que falleció

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Hace tiempo se creó cierta polémica en torno al anuncio de una marca de comida rápida, en el que un niño buscaba incesantemente el posible parecido con su padre, dando a entender que había fallecido antes de que él naciera.

En el spot, el menor buscaba características que le descubrieran algún rasgo compartido con ese padre que había muerto: preguntaba a su madre si su pelo se parecía, si tenían el mismo color de ojos, la misma sonrisa… Y ella no encontraba ningún parecido, hasta que él pedía el menú del restaurante de comida rápida en cuestión y entonces le revelaba que en eso era igual que su padre, a quien le gustaba el mismo menú, y el niño sonreía.

En aquellas pérdidas en las que los niños no han conocido a la persona fallecida, hayan pasado poco tiempo compartido con esta, o no son capaces de recordarla, es habitual que sientan una gran curiosidad por aquellas características que hayan podido heredar o les unieran al fallecido.

El vínculo con el fallecido en el duelo

Para el niño, saber quiénes son, a quién se parecen, qué cosas, gustos, preferencias y demás tenían en común con la persona que ya no está, le permite tener una referencia de quien era el fallecido, así como establecer con él una vinculación que de otro modo no sería posible.

Es positivo que estas cosas se vayan reflejando de manera muy natural y así el niño pueda tomar conciencia de ciertas cosas que son reales y que pueden servir para recordar a una persona a la que no conocieron o de la que apenas tienen información o recuerdos propios porque no han tenido oportunidad ni tiempo.

No abrumar con detalles sobre el difunto

El entorno del menor tiene que enseñarle esas cosas, pero sin agobiarle ni tampoco convertirlo en el eje principal de la relación. Con esto queremos decir que hay familiares que, al sufrir una pérdida, tienden a sobrecargar al niño con información de este tipo pensando que puede olvidar o que no recordará al fallecido, e inician una cruzada por preservar la memoria del difunto.

Nuestra recomendación es que es mejor huir de esa actitud. Los niños son el centro y la información que podamos darles sobre el fallecido es una pincelada que les ayudará a tomar esa referencia, pero no lo haremos de manera central. Continue reading

Cómo conseguir que los niños nos pregunten sus dudas sobre el duelo y la muerte

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Seamos sinceros: los niños y sus preguntas en ocasiones pueden llegar a asustarnos. A determinadas edades se sumergen en una cadena de preguntas infinitas, pero además ocurre que preguntan cosas que nosotros jamás nos hemos planteado y que a ellos les parecen normales. Por eso, cuando vienen con su retahíla de preguntas, nos solemos hacer algo más pequeños que de costumbre y nos ponemos una especie de armadura que se resume en la frase: “A ver por dónde me sale éste”.

Con frecuencia ocurre que, para evitar que los niños nos pongan en esa situación incómoda de la que ya hemos salido escaldados en alguna ocasión anterior, intentamos escurrirnos cual pastilla de jabón mojada y hacemos todo lo posible para transmitirles que no va a haber turno de preguntas.

El problema viene al enfrentarnos a la muerte: antes o después nos va a tocar responder a las preguntas de los niños y, además, es un tema que por desgracia no les deja indiferentes, todo lo contrario: les genera una curiosidad excesiva que, unida al pensamiento mágico, puede formar un cóctel explosivo.

Explicar la muerte a los niños

Hay varias cosas que podemos hacer para que los niños se sientan cómodos y nos pregunten las cosas que temen, les interesan o les preocupan, o bien aquellas relacionadas con un tema doloroso:

1.Mantenerlos siempre informados. Deben sentir que forman parte del proceso de la muerte, de los ritos funerarios, de la unidad familiar… para que vayan familiarizándose con los términos asociados a la muerte y puedan ir comprendiendo las cosas. Continue reading

Problemas asociados al duelo en niños y adolescentes

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Es habitual que el duelo en niños y adolescentes no se manifieste de la misma manera que el duelo adulto, es decir: estamos acostumbrados a ver a adultos profundamente tristes, deprimidos, paralizados, etc, tras sufrir la pérdida de un ser querido, pero en los menores esas situaciones pueden ser muy diferentes y manifestarse de otras maneras a las que hay que prestar una atención especial.

El único punto en común entre las diferentes situaciones de las que vamos a hablar es el fallecimiento de alguien significativo para el niño o el adolescente, ya sea un progenitor, un hermano, un amigo, un abuelo, alguien cercano a la familia… A partir de esa pérdida, podemos encontrarnos asociados al duelo los siguientes problemas:

Dificultad para integrarse en el colegio tras la muerte de un ser querido

Puede darse la situación de que el niño o el adolescente no quiera volver al colegio después del fallecimiento. Esto puede ocurrir tras un periodo de duelo en el que el menor ha permanecido en casa, o bien si el fallecimiento ha sucedido durante las vacaciones escolares. Es más frecuente en adolescentes y manejar la negativa a acudir al colegio puede hacerse complicado.

Normalmente esto se da en niños vulnerables, ya sea porque no se sentían del todo a gusto en el colegio o porque no tienen un grupo de amigos íntimos. O porque se sienten muy diferentes y desconectados de los intereses de los iguales. Es probable que, a medida que no logra reincorporarse al colegio, nos encontremos ante una fobia escolar que debe ser tratada como tal, sin perder de vista qué es lo que la motivó.

Miedos exagerados durante el duelo infantil

Este caso suele producirse en niños que ya eran algo miedosos: tras la pérdida, veremos que de nuevo surgen inseguridades. Eso se debe a que se viven de manera vulnerable y ponen en duda la seguridad y sus capacidades. Es habitual que repunten los miedos a la oscuridad, a quedarse solos, a dormir solos, a hacer recados de manera autónoma, etc. Continue reading

5 cosas que deben preocupar a un profesor ante un alumno en duelo

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Debido a su trabajo, los profesores están en contacto con muchos niños y familias, por lo que es lógico pensar que antes o después van a encontrarse con una situación de duelo en el aula: desde las más naturales, como que fallezca un abuelo, hasta otras más inesperadas como la pérdida de un progenitor, la muerte de un hermano, o incluso el fallecimiento de un compañero.

A menudo los educadores nos comentan que, hasta que no tiene lugar un suceso de este tipo, jamás se plantean la necesidad de abordar ese tema o de buscar información o unas directrices sencillas para “salir del paso”. Es razonable pensar que todos querríamos evitar esa situación, pero en muchos casos no es posible, por eso os dejamos algunas cuestiones prácticas que puedan guiar a los maestros en esas situaciones.

Preparar la vuelta a clase del niño en duelo

La vuelta de un niño en duelo al aula siempre es complicada: aparecen muchos miedos sobre si debemos abordar el tema, preguntarle, hablarlo en grupo… en primer lugar, el profesor podría esperar al alumno en la puerta, tras haber informado previamente a la clase de lo sucedido.

Ahora mismo, gracias a la tecnología, casi toda la gente se entera de los acontecimientos importantes de forma inmediata, así que es probable es que para entonces los niños ya lo hayan averiguado de un modo u otro. Si no lo saben, conviene preguntar al alumno en cuestión cómo prefiere hacerlo: si quiere ser él quien comunique a los compañeros su pérdida o si prefiere que sea el profesor quien dé las explicaciones sobre el fallecimiento.

Cuando nos encontremos por primera vez con el alumno, le diremos que sabemos lo que ha pasado, que nos comunique cualquier cosa que le preocupe o que necesite y que, hasta que todo se normalice, habrá algunas cosas excepcionales que puede hacer. Tranquilizaremos sus conductas dependientes y le diremos que entendemos que manifieste emociones como tristeza o enfado, que estamos ahí para ayudarle y que si necesita algo nos lo puede decir, que estaremos pendientes de él.

Valorar acciones excepcionales en el aula

Hay momentos en los que el niño necesitará salir, puede que porque se sienta emocionado o simplemente porque tenga ansiedad por saber si otros familiares están bien. Podemos pactar con él que pueda realizar una llamada o una salida del aula si lo necesita. También le explicaremos que este permiso es excepcional, temporal y que trataremos de que recupere la normalidad poco a poco.

Además, podemos sentarle cerca de un compañero que pueda ayudarle y con quien se sienta protegido si es lo que requiere en ese momento. Continue reading

El duelo infantil: Cuando las explicaciones sobre la muerte se complican

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Explicar la muerte a los niños es complicado, no lo vamos a negar. Los adultos encontramos muchas dificultades a la hora de escoger las palabras adecuadas y nos bloqueamos pensando que no lo van a entender, que se les va a quedar grande, que vamos a hacerles daño y muchos otros miedos similares.

A veces buscamos explicaciones que basamos en fantasías, o en frases hechas, pensando que los más pequeños de la casa las entenderán. Pero, en su lugar, a menudo nos vemos en serias dificultades que nos llevan a callejones sin salida y que, más que solucionar el problema, lo que hacen es meternos de cabeza en otro mayor.

Comunicar una pérdida a los niños

A continuación exponemos varios ejemplos de conversaciones reales compartidas por nuestros pacientes y que sirven para mostrar qué clase de explicaciones pueden complicar el duelo infantil y dificultar nuestro diálogo con los niños:

  • – Cariño, el abuelito ha subido al cielo.
  • – En serio, ¿cómo ha subido?
  • – Ha subido en ascensor.
  • – Corre, mamá, vamos a subir nosotros también con el abuelo.
  • – No podemos, cielo, el ascensor es sólo de subida.
  • – Ah, bueno, entonces llévame a ver el ascensor en el que ha subido el abuelo.
  • – Cariño, no puedes ver el ascensor.
  • – ¿Por qué?

Este es el momento en el que, o bien le damos otra explicación más veraz al niño, o nos escapamos por la puerta de atrás. Continue reading

Aspectos preocupantes en el duelo infantil y juvenil

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Sois muchos los padres que, tras haber experimentado la pérdida de un familiar, nos expresáis vuestras dudas sobre si las emociones y comportamientos de vuestros hijos son normales o debéis alarmaros y estar pendientes.

En este artículo vamos a tratar de responder a esa inquietud de la forma más completa posible, para que podáis decidir si lo que viven es normal o puede ser preocupante.

Síntomas a los que prestar atención

Cuando en la vida de un niño tiene lugar un fallecimiento significativo, es habitual que el menor manifieste una amplia gama de conductas, síntomas o comportamientos que, lejos de preocuparnos, debemos considerar normales. Estos son algunos ejemplos:

  • – Miedos: A dormir solos, a apagar la luz, a quedarse solos en casa…
  • – Problemas relacionados con el sueño: Ya sea para conciliarlo o para mantenerlo. También podemos encontrarnos pesadillas relacionadas con la muerte o con morir.
  • – Bajada del rendimiento académico: Puede darse una bajada en las notas o del rendimiento en niños.
  • – Problemas de concentración y de memoria: Son más propensos a olvidarse los deberes, a dejarse cuadernos o el material escolar. Se olvidan de apuntar en la agenda cosas relevantes, tienden a no recordar fechas significativas, etc.
  • – Ansiedad de separación: Les cuesta separarse de otras figuras significativas por temor a que les pase algo mientras no están, sobre todo a los más pequeños.
  • – Síntomas de ansiedad: Problemas estomacales, sudoración, respiración agitada…
  • – Temor ante la propia muerte y la posibilidad de que mueran sus demás seres queridos.
  • Regresiones como volver a coger el chupete, requerir ayuda para vestirse, piden que les vuelvan a dar la comida en un biberón o que se la den, tienen problemas con el control de esfínteres…
  • – Problemas de concentración y de memoria, especialmente en el aula. Pequeños errores en trabajos, exámenes, tienden a olvidar cosas que antes hubieran sabido sin problema.
  • – Emociones disfóricas como tristeza, ira o enfado.
  • – Alternancia emocional: Podemos encontrar que un niño con temperamento extremadamente triste que alterna con periodos de indiferencia. O, incluso, los alterna con momentos de extrema felicidad, como si nada hubiera pasado.
  • – Conductas de comprobación muy parecidas a las del adulto. Se sientan a esperar en la puerta, no quieren comer esperando que sea el fallecido el que venga a darles la comida, etc.
  • Reticencia a incorporarse a sus actividades cotidianas.
  • – Sentimientos y sensaciones de culpa.

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