El duelo infantil: Consecuencias de no responder las dudas de los niños sobre la muerte

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

Hablar de la muerte no es una experiencia agradable, de ahí que en ocasiones evitemos expresar los sentimientos que nos produce este tema. A menudo esta situación suele darse cuando ha fallecido alguien cercano. Por eso, a la dificultad propia de esta situación, hay que sumarle el dolor que provoca el fallecimiento dentro del entorno familiar. Cuando un niño sufre la muerte de su primo, sus padres sufren la de su sobrino, sus abuelos la de su nieto, sus tíos la de su hijo… De pronto, a toda la familia le produce dolor hablar del fallecimiento.

Además, una gran mayoría de los adultos cede a una tendencia muy común, que es la de intentar mantener la compostura delante de los niños, a disfrazar el dolor que nos genera una muerte. Muchos padres tratan de “parecer fuertes” frente a sus hijos, queriendo dar la impresión de que está todo bajo control. Y, al final, lo que consiguen es obviar lo que ha sucedido y aparentar que no ha pasado nada.

Al malestar y el desconsuelo que produce la pérdida de un ser querido, se une el intento de aparentar que no nos afecta y que no ha ocurrido nada. El resultado de la suma de estas reacciones suele ser la incomunicación: “De eso no se habla”.

Efectos de la incomunicación en el duelo infantil

El hecho de no hablar sobre la muerte de un ser querido evita a los adultos pasar por el mal trago de abordar un tema tan desagradable y doloroso con los niños. Sin embargo, este planteamiento trae consigo una serie de efectos negativos:

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El colecho en el duelo infantil: Causas y problemas

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

A menudo, cuando un niño pierde a un progenitor, nos encontramos con la situación de que el menor demande dormir con el padre o la madre superviviente. También pueden darse casos en los que el menor duerme en la cama del padre tras el fallecimiento de la madre; o quiera dormir acompañado de uno de los progenitores tras la muerte de un hermano o incluso de un abuelo o abuela, ya sea en su habitación o en el dormitorio conyugal.

Es habitual que tras la muerte de un progenitor aparezcan miedos en el niño: que reclame más atención, que esté más vulnerable y que tras su experiencia sienta temor a que le ocurran cosas malas. A esto se añade que el adulto también se encuentra triste, solo, asustado y no sabe bien cómo responder ante las necesidades de los niños. En este contexto, se le hace más cómodo e incluso necesario estar más cerca del pequeño, motivando que niños que ya dormían de manera independiente conviertan el hecho de dormir con sus padres en un hábito de seguridad.

Problemas de fomentar el colecho en niños

Dormir con el menor es algo que, en la primera fase del duelo infantil, puede aportar al niño seguridad, protección y facilitar que su descanso sea más adecuado y reparador que si duerme en su habitación.

Sin embargo, a medio y largo plazo, esta situación plantea varios problemas, y fomentar entre otras cosas: Continue reading

El duelo infantil: la importancia de la red social del niño tras una pérdida

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

 

A menudo nos encontramos con personas, tanto niños como adultos, que al sufrir la muerte de un ser querido tienden a aislarse. El proceso de duelo conlleva muchas demandas externas e internas: prestar atención a la tristeza que se siente, mantener unas rutinas, reorganizar la casa y sus tareas, concentrarse al hacer los deberes…

Por eso, estas demandas pueden ser vividas como sobrecogedoras y las personas que las sufren pueden tender hacia la introversión: encerrarse en uno mismo.

Cuando el ser humano se enfrenta al duelo, en su mente se produce algo similar a una batalla en una ciudadela: a medida que las fuerzas contrarias superan a las nuestras, retrocedemos hacia una muralla y luego a otra, así hasta encerrarnos en el fortín, que sería la situación de aislamiento. Se trata de una reacción natural: cuando las cosas nos superan, vamos retrocediendo hasta estar donde nos sentimos seguros.

El aislamiento y los niños en duelo

Cuando el duelo afecta a niños o adolescentes, nos encontramos con que además de hacer frente a estas demandas, la pérdida de un ser querido les crea una grandísima sensación de vulnerabilidad ante su grupo de iguales. A esto se suma que el duelo los hace sentirse distintos, por ejemplo: si todos tienen padre y el mío se ha muerto, es normal que me sienta diferente y menos incluido en el grupo. Continue reading

Cuando el duelo por un hijo nos hace desatender a su hermano

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

El tema de este artículo no es muy alentador, pero a veces es necesario tomar conciencia de situaciones que, aunque son muy duras, pueden darse con más frecuencia de la que pensamos en el duelo infantil. Por esta razón, escribo este post con la idea de poder ayudar a los niños y a sus familias ante un duelo concreto.

Nos referimos al duelo causado por la muerte de un hermano, que, en el caso de los padres, implica la pérdida de un hijo. A veces esa muerte se produce tras una larga enfermedad, otras, tras un periodo corto de tiempo y, en ocasiones, el fallecimiento es repentino, sin que podamos prever nada ni tener conciencia de la realidad de la muerte de un hijo.

Afrontar la muerte de un hijo

Cuando unos padres tienen que enfrentarse al fallecimiento de uno de sus hijos, el dolor es muy intenso, la redefinición de la familia es muy complicada y el dolor se apodera de todas las situaciones cotidianas.

Para la familia es muy difícil dejar de pensar en las cosas que no va a poder hacer su hijo en cualquier contexto: no va a abrir los regalos de Navidad, no va a examinarse, no va a volver a ir de campamento, no va a celebrar su cumpleaños, no va a… La vida se llena de “noes” y de situaciones en las que la ausencia se hace enorme. Continue reading

El duelo infantil en el aula: Cuando las notas del niño empeoran

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

 

En artículos anteriores hemos hablado de algunos de los síntomas que indican que el duelo infantil puede estar complicándose. Entre los signos del duelo complicado en niños podemos encontrar la bajada del rendimiento académico, un tema sobre el que nos centraremos con más detalle a continuación.

El duelo es un período vital muy estresante. Sin embargo, no hay que entender este estrés como el estrés laboral, en el sentido de tener demasiado trabajo y la sensación de no llegar a todo. Lo que implica el estrés del duelo es que tenemos que hacer frente a tantas demandas, tanto a nivel ambiental como emocional, que todo ello termina generándonos una sensación de agotamiento. Continue reading

Duelo infantil: Cómo explicar a los hijos la muerte inesperada de otro niño

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

No es habitual, pero a veces puede producirse el fallecimiento de un niño durante un procedimiento rutinario, le sobreviene una muerte súbita cuando estaba sano o, incluso, puede fallecer en circunstancias trágicas como un accidente o un homicidio.

Estas situaciones generan una gran confusión entre los demás menores de su entorno y, así, es frecuente encontrar:

  • Hermanos que esperan el regreso del fallecido sin entender qué ha pasado.
  • Compañeros de clase que no comprenden qué ha ocurrido porque lo vieron hace poco.
  • Amigos y familiares incapaces de dar una respuesta a los niños de la casa.
  • Incapacidad para entender la pérdida, porque nadie sabe qué ha pasado.

Casos difíciles en el duelo infantil

A lo largo de nuestra práctica profesional nos hemos encontrado situaciones realmente duras y a menudo inexplicables. Estos son algunos casos que hemos atendido recientemente:

  • Un menor fallecido en el Retiro mientras paseaba con su padre por la caída de un árbol.
  • Una gemela idéntica que, tras someterse a un procedimiento médico poco invasivo para completar un diagnóstico, fallece durante la intervención.
  • Un menor fallecido después de una operación rutinaria de anginas, apendicitis, cardíaca, sin riesgo aparente.
  • Un alumno de primaria que, tras encontrarse mal el viernes, fallece inesperadamente durante el fin de semana.
  • Muerte súbita de un adolescente en un autobús escolar durante una excursión.
  • Fallecimiento de un menor haciendo deporte.

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Cómo atender el duelo complicado en niños

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

En general, más del 90% de las personas están preparadas para superar un duelo. En el caso de los niños, mi experiencia me dice que están más que preparados para sobrevivir a la pérdida. Su instinto de supervivencia prima por encima de cualquier otro. Y, ante cualquier muerte -por traumática que sea, por muchos cambios que implique-, suelen resolver el duelo con mucha más facilidad y velocidad que la mayoría de los adultos que solemos atender en FMLC.

Normalmente la experiencia de duelo en los niños suele estar guiada por un adulto, que quiere hacer las cosas bien y trata de preservar el bienestar de los más pequeños ante una muerte. Por este motivo, no es habitual que el duelo infantil se complique. Lograrlo implica mantener muchas rutinas a base de esfuerzo. Recordemos que el adulto que cuida al niño seguramente se haya visto también afectado por ese duelo.

El duelo complicado en menores

Sin embargo, en un porcentaje muy pequeño de menores el duelo puede estancarse o complicarse, sobre todo en adolescentes. La adolescencia es quizá uno de los momentos más vulnerables. Al haber adquirido el pensamiento adulto, a veces los menores manejan la muerte en las mismas dimensiones que nosotros, lo que implica una doble tarea: por un lado, entender la muerte en todas sus dimensiones y, por otro, asumir tareas propias de un adulto en duelo.

Normalmente, en los adolescentes el duelo se puede estancar en situaciones concretas, por ejemplo: Continue reading

Cuando el duelo infantil despierta viejos miedos en el niño

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

En ocasiones, la muerte de un ser querido llega de manera inesperada, se produce en momentos complicados para la familia, o bien se juntan varias pérdidas en un corto periodo de tiempo. También ocurre que simplemente la pérdida aparece por primera vez en la vida de un niño y le genera miedo.

Tras la pérdida de un familiar, es habitual que en los niños menores de diez años se dé un repunte de los miedos. Algo ha generado un cambio importante: tienen dudas acerca de su seguridad, no saben si va a volver a ocurrir algo así, creen que sus padres pueden estar en peligro… Todo esto hace que crezcan algunas conductas de miedo que ya se habían superado y vuelven de manera intensa, generando una situación muy complicada para la familia y para el niño.

Los miedos del niño en duelo

Cuando un niño sufre un reputen de sus miedos durante el duelo, los temores más habituales que manifiesta son:

  • Miedo a la oscuridad.
  • A quedarse solo.
  • A dormir solo.
  • Inquietud ante el retraso de un progenitor.
  • A ser regañados.
  • A ponerse enfermos.
  • A que algún familiar esté enfermo.
  • A hacerse pruebas médicas.
  • A que otros familiares se hagan pruebas médicas.

Si uno o varios de estos miedos repuntan en intensidad, esto tiene que ver con el cuidado y la protección. Cuando el niño experimenta una muerte siente que el mundo que conocía se tambalea y que, sin control, esa situación puede repetirse.

Lo habitual es que -pasado un tiempo y con el apoyo de los adultos de su entorno- el menor se vea capaz de recuperar poco a poco sus actividades anteriores. Cuando empieza a comprobar que no pasa nada, el niño ve que puede lograr sus objetivos y consiguen recuperar el estado de calma necesario para hacer frente a sus miedos. Continue reading

Qué ocurre cuando el duelo infantil tarda en manifestarse

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Una cuestión que comento a menudo a los padres cuando me consultan sobre el duelo infantil es que éste es como un boomerang: que lo lanzas y no sabes cuándo va a volver. Si tiene que salir, sale, pero no necesariamente en el momento, sino cuando puede salir.

En ocasiones hay muertes que hacen que el niño o el adolescente no reaccione.

A veces el menor no es ni consciente del proceso que se inicia y otras tiene tantas demandas o hay tantas limitaciones en ese momento que no puede vivir el duelo.

Situaciones en las que el duelo infantil no se manifiesta

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Como hablar de la muerte con los hijos en situaciones de monoparentalidad

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Hace poco una madre nos planteó una duda en torno a una situación que se da con bastante frecuencia: hoy en día es habitual encontrarse con familias formadas por un único progenitor. Actualmente hay muchas madres que recurren a métodos de inseminación artificial, hombres y mujeres sin pareja que adoptan un hijo, e incluso, en determinados casos, personas que recurren a los vientres de alquiler para tener descendencia, si aunque no sea una situación legalizada en nuestro país.

También pueden darse otras circunstancias como el abandono de la familia por parte de un progenitor, embarazos no planificados que la madre lleva a término y otras situaciones dispares que tienen como resultado una familia monoparental.

Esto hace que cada vez haya un número mayor de familias monoparentales con hijos a los que explicarles la muerte. Esto, aunque parece fácil, según la edad puede ir convirtiéndose en uno de los miedos y riesgos más comunes que hacen más vulnerables a los niños que viven en esta situación.

El duelo infantil cuando solo hay un progenitor

 “¿Si tú te mueres quien me cuida?”, o lo que es lo mismo: “¿Me voy a quedar solo?”. Nadie quiere acabar sus días en soledad y, aunque ese pensamiento no es real, los niños con un único progenitor saben que, si le pasa algo a su papá o a su mamá, no hay otro progenitor para cuidarles y su situación va a cambiar drásticamente.

En esto radica la máxima vulnerabilidad a la hora de hablar con los niños en las familias monoparentales: en caso de que muera mamá, no hay un papá que les pueda cuidar. Y, en caso de que muera papá, tampoco hay una mamá que les vaya a cuidar. Continue reading