Qué hacer si mi novio o novia se distancia de mí durante su duelo

Sara Losantos, psicóloga de FMLC

A menudo recibimos en el correo electrónico de FMLC consultas sobre el proceso de duelo. Nos encontramos con e-mails en los que la gente nos pide asesoramiento sobre cuál es la mejor manera de recorrer el camino del duelo. Entre las consultas que más se repiten figuran las de las personas cuya pareja es quien ha sufrido la pérdida.

Tengo grabados en la memoria algunos de esos mensajes. Se trata de personas angustiadas por las reacciones de su pareja tras haber sufrido una pérdida importante. Muchos hablan del distanciamiento que sufren desde que su novio/a está en duelo.

En muchos de estos casos, el doliente pide respeto para poder estar recogido con su familia y disminuye la frecuencia con la que se pone en contacto con el otro. Por eso, sus parejas se preguntan: ¿Qué puedo hacer para ayudarle? o ¿Qué debo hacer ante esta situación?

¿Cómo ayudar a tu pareja durante su duelo?

Estas dudas ponen de manifiesto un enorme interés por el otro, pero también un gran desasosiego debido a esta situación de incertidumbre. La duda que la provoca es: ¿Hasta cuando va a durar esto? o ¿Puede llegar a ser para siempre?

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El eneagrama y el duelo: El doliente con eneatipo 6 (II)

Rosa Sánchez, psicóloga de FMLC

En este artículo continuamos con la exposición de los rasgos que caracterizan a las personas con eneatipo 6 y que comenzamos en el artículo anterior, donde analizamos cómo les influye a la hora de afrontar el duelo.

Como ya hemos comentado, el eneatipo 6 (E6) queda fijado en la etapa fálica del desarrollo debido a diversas situaciones determinantes durante la infancia del sujeto. A partir de ellas la persona con E6 puede desarrollar diferentes patrones de conducta que condicionan su manera de afrontar el duelo.

El comportamiento observable en las personas con E6 presenta los siguientes rasgos: intelectuales, meditabundos, graves, prudentes, perspicaces, tímidos y discretos. Con un sentido muy jerarquizado y un ojo afinado para reconocer la autoridad que les resulta peligrosa. Son dubitativos con tendencia a la autoacusación y a la acusación. Son generosos, modestos y tímidos.

Cómo reaccionarán en el duelo los E6 que se fanatizan

Los E6 que desarrollaron el patrón de conducta de fanatizarse, durante el duelo van a examinar analíticamente lo que hicieron bien o mal en su relación con el fallecido, con un gran sentimiento de culpa y la fantasía de haber cometido una falta. Buscan de forma fría la autoinculpación sin comprenderse a sí mismos. Y van a cumplir estrictamente con lo que consideren un deber en función de sus creencias. (más…)

Cuando la muerte de un progenitor deja un vacío en la educación de los hijos

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

La muerte de un ser querido nunca es un episodio fácil de superar, pero a veces nos encontramos ante situaciones algo complicadas de afrontar tras el fallecimiento de un progenitor, especialmente a medida que los hijos comunes crecen. Se trata de situaciones que no habíamos previsto, o que al menos no habíamos planificado de la misma manera.

Aunque en lo relativo al nivel educativo y a la inteligencia emocional vamos evolucionando muy rápido, durante la adolescencia existen situaciones que pueden desbordar a una madre o a un padre que, a veces sí y otras no, también está sumido en un duelo y en la reorganización familiar.

La pérdida y los adolescentes

Estas son algunas situaciones que seguramente os resultarán familiares:

La llegada de la regla en las chicas es un tema que tanto padres como madres dominan. Sin embargo, en general las menores suelen sentirse más cómodas hablándolo con sus madres, confían en su experiencia y, si requieren ayuda, es más sencillo recibirla de quien ha tenido la experiencia.

Por eso, si la persona fallecida es la mamá, para el padre puede suponer un problema comprar compresas o tampones, lavar la ropa interior si se ha ensuciado, ayudarles a ponerse el primer tampón, gestionar la regla en verano, enseñar a usar la copa menstrual… Todos estos aspectos se pueden convertir en un reto para los varones del hogar. Aunque muchos padres lo solventan de maravilla, otros pueden necesitar la ayuda de otras mujeres de la familia. (más…)

El eneagrama y el duelo: El doliente con eneatipo 6 (I)

Rosa Sánchez, psicóloga de FMLC

En este artículo seguimos analizando la influencia que ejerce cada uno de los nueve eneatipos de la personalidad que contempla la Teoría del Eneagrama en el proceso de duelo por la muerte de un ser querido.

En anteriores posts os explicamos que el eneagrama es un sistema descriptivo de la formación del carácter, basado en las fases de desarrollo evolutivo del niño y en las fijaciones-bloqueos que se producen en estas etapas, como consecuencia de los fallos en la vinculación con las figuras de referencia.

El eneatipo 6 (E6) queda fijado en la etapa fálica del desarrollo. Durante este periodo, el niño necesita distanciarse de la madre, romper la simbiosis de la etapa oral. Y empieza a ser importante la familia más amplia y la escolarización. La figura del padre, o quien ejerza esa función, es importante para este momento de socialización.

Características de las personas con eneatipo 6

Generalmente, durante la infancia del E6, la figura que ejerce la función de padre es autoritario, o ausente-arbitrario, y no permite al niño expresar sus propias necesidades ni reconoce sus logros. Así, el niño acaba dependiendo de los deseos de la figura de referencia y renuncia a sus propios impulsos con el fin de ser aceptado.

Haciéndose “bueno” apacigua su inseguridad, miedo al rechazo y la culpa de sentirse “malo” si no satisface las expectativas del progenitor. Por imposición, satisface los deseos del progenitor (esto mismo le sucede al E3, pero por seducción del progenitor, en lugar de por imposición).

Mantiene en su crecimiento un estado de alerta y miedo, adaptándose a los deseos del otro, insatisfecho por no satisfacer sus propios deseos, de los que se aleja hasta dudar de ellos y por lo tanto de su propia identidad. (más…)

Cómo acompañar en duelo a nuestro amigo adolescente

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

 

Una característica que tienen en común la mayoría de los duelos es la dificultad que tiene el entorno para apoyar y ayudar a los niños o adolescentes que han perdido a un ser querido.

Esto se debe a que a menudo nos cuesta sobrellevar el sufrimiento ajeno, porque nos resulta desagradable y porque pensamos erróneamente que la mejor forma de ayudar al doliente es animándole o distrayéndole, cuando esto sólo funciona en contadas ocasiones.

Este artículo va dirigido a aquellos jóvenes y adolescentes que no saben muy bien qué hacer para ayudar a un amigo o amiga que ha sufrido una muerte cercana. Como paso previo, podéis revisar el post anterior en el que comentamos las frases que no es recomendable decirle a alguien que está en un proceso de duelo.

Cuando un adolescente tiene un amigo o amiga que ha sufrido la pérdida de un ser querido cercano, surge la duda: ¿Qué puedo hacer yo para que se sienta mejor? Estas son algunas opciones. (más…)

El colecho tras el duelo: Cómo facilitar que el niño duerma solo

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

En este artículo no vamos a hablar del colecho como una práctica elegida o compartida a nivel familiar, sino de algo que sucede tras la muerte de un progenitor.

Vamos a abordar una situación que encontramos con frecuencia, y que se da en especial cuando fallece el padre. Nos referimos a esos niños que, tras la muerte de su progenitor, van a dormir al lado de su madre, o a esa reestructuración en la que todos los miembros de la familia acaban durmiendo juntos cuando antes dormían separados.

Las situaciones más habituales son:

  • Peque que vuelve a dormir en la cama de los papis y no quiere volver a la suya.
  • Padres que cambian el lugar para dormir, ya sea el salón, la habitación del niño, etc.
  • Madre que duerme en la habitación del peque, se queda con él hasta que se queda dormido y ya se queda a dormir ahí.
  • Madre que se mete en la cama del niño porque en su cama no duerme bien.
  • Madre que no se acostumbra al hueco y niño que busca dormir con mamá, y duermen juntos.
  • Todos los miembros de la familia cambian el lugar de dormir.
  • Se concilia el sueño en el salón y, al despertar, la madre suele llevar en brazos al peque a su habitación.

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El vínculo del psiquiatra con el paciente en duelo

Sara Losantos, psicóloga de FMLC

 

Sabemos por experiencia que la opinión de un médico es muy importante para un paciente.

En el subconsciente colectivo el médico está por encima del psicólogo, de ahí se deriva el enorme poder que tiene. Y por eso es tan importante lo que un psiquiatra en consulta le dice a su paciente, porque su opinión y su juicio clínico van a ser extraordinariamente valiosos para él.

En este artículo nos centraremos en la relación del psiquiatra con los pacientes que se encuentran en duelo por la muerte de un ser querido.

La intervención del psiquiatra en un duelo

¿Todos los pacientes en duelo requieren una intervención psiquiátrica o médica?  No: ni todas las personas que están en duelo necesitan terapia, ni todas aquellas que reciben terapia para superar el duelo necesitan una intervención médico-psiquiátrica. Pero quienes la necesiten deben saber que: (más…)

Dificultades de los adolescentes para hablar del duelo con sus amigos

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

La preadolescencia y la adolescencia son etapas fuertemente sociales. En ellas, cobra especial relevancia la formación de un grupo de pares donde el menor pueda desarrollar su autonomía de forma segura.

A grandes rasgos, durante la infancia la autoestima del niño depende en gran medida de que sus padres le hagan sentir bueno y valioso. El objetivo es llegar a sentirse bueno y valioso por lo que uno piensa de sí mismo, pero, entre un paso y el siguiente está la adolescencia, durante la cual la autoestima pasa a depender de que el grupo de pares también haga sentir bueno y valioso al menor.

Así nace el sentimiento de pertenencia, que se convierte en un arma de doble filo: por un lado, aporta seguridad al menor para el desarrollo de sus competencias, pero también le provoca miedo a sentirse rechazado. Durante la preadolescencia y la adolescencia es muy fácil que el niño haga esta asociación: “Si soy distinto, aumentan mis probabilidades de ser rechazado”.

El duelo en la adolescencia

Es aquí donde entra en escena el duelo. Cuando un adolescente sufre la muerte de un ser querido, se encuentra más inestable a nivel emocional y conductual, y eso puede provocar un trato diferente de los demás miembros del grupo. Ese trato diferencial que nace del consuelo y la protección puede ser vivido como algo muy desagradable por el adolescente (“Si soy distinto, es más fácil que me rechacen”). (más…)

Superar el duelo: ¿Debo contar que fue un suicidio?

Sara Losantos, psicóloga de FMLC

 

Me gustaría comenzar este artículo diciendo que he encontrado la respuesta a una de las preguntas que más me han planteado durante mi trayectoria profesional, pero no. En su lugar, diré que lo que he encontrado en esa búsqueda son más preguntas en torno a la misma y numerosas reflexiones que hoy “escribo en voz alta”.

La primera de ellas es que no creo que exista nada que sea absolutamente esencial para resolver un proceso de duelo. Esto está relacionado con otras preguntas como: “¿Es imprescindible que recoja las cosas del fallecido?” o “¿Es necesario que entre en su cuarto o que no mantenga en casa sus cenizas?”.

La importancia de liberar las emociones del duelo

Ante estas preguntas y otras parecidas, yo suelo responder que lo importante no es lo que hacemos o no, sino lo que hay detrás de la decisión de hacerlo o no. No serviría de nada recoger todas las cosas del fallecido o retirarlas automáticamente, a la fuerza o bajo presión… sin una reflexión por nuestra parte.

Lo importante, lo que aporta avances al proceso, es poder conectar- y, en su caso, normalizar o contener- con las emociones que afloran cuando el doliente medita sobre todos los temas que le preocupan. (más…)

Por qué es bueno que los niños participen en los ritos funerarios

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

Los ritos funerarios son aquellas ceremonias que se celebran a raíz de la muerte de una persona.

En artículos anteriores hemos señalado que es conveniente que los niños y las niñas participen de estos ritos, cómo prepararlos para ello y a partir de qué edad pueden participar. En este post explicaremos por qué son beneficiosos estos ritos.

William Worden, uno de los autores más prestigiosos en el ámbito de la psicología del duelo, establece en su libro Children and Grief (1996) que los ritos funerarios son beneficiosos porque ayudan a satisfacer tres necesidades de los niños y niñas en duelo que os exponemos a continuación.

Ayudan a reconocer la muerte del ser querido

Los ritos funerarios ayudan al menor a aceptar la muerte del ser querido, porque la hacen evidente: la gente se reúne para despedir al ser querido que no va a volver. Ya se entierre o se incinere al fallecido, esto facilita que los niños y niñas que asistan se cercioren de que su ser querido no va a reaparecer, al menos de un modo físico.

Esta es la evidencia sobre la cual construimos el duelo: se produce una despedida y nos empezamos a adaptar a una vida sin la persona fallecida.

Esto no significa que, si un niño o una niña no acude a los ritos de despedida de sus seres queridos, va a tener irremediablemente un proceso de duelo complicado. No, lo que quiere decir es que acudir a ellos generalmente resulta beneficioso. (más…)

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