El duelo por la muerte de un hijo: Cuando un menor se suicida

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Quizá este sea uno de los artículos más difíciles que hemos escrito, pero también es cierto que los adultos tendemos a creer que los niños nunca se suicidan, que siempre están contentos, que la vida les sonríe sólo por el hecho de ser niños.

Los adultos damos por supuesto que la época infantil está exenta de tristeza y de problemas, pensamos que el niño no se entera de muchos problemas que suceden a su alrededor. A veces incluso hablamos delante de ellos pensando que ni siquiera nos escuchan.

Cuando un hijo se suicida

Este post surge a raíz de una reciente noticia sobre el suicidio de una niña de diez años en México. Tirando de hemeroteca vemos con estupor que, aunque son raros los suicidios tan tempranos, sí que existen casos previos, incluso en Estados Unidos una menor de seis años se quitó la vida tras una regañina de su madre.

El problema radica en la comprensión de la irreversibilidad de la muerte, que a edades tan tempranas no se tiene adquirida. Por tanto, el suicidio de un niño debe considerarse un accidente, no algo intencionado. Ya que seguramente el o la menor no era consciente de que la muerte es definitiva.

Quizá penséis que son casos aislados, pero en nuestra consulta hemos atendido repetidas situaciones en las que menores, en su mayoría adolescentes, se han quitado la vida o han tenido intentos. Es algo que no debemos dejar a un lado y que nos tiene que hacer reflexionar.

El suicidio en adolescentes

A través de nuestra experiencia profesional hemos comprobado que cuando un adolescente toma la decisión de suicidarse, suele optar por un método de tipo impulsivo (tirarse desde gran altura o un ahorcamiento). También emplean otros métodos, pero los que más se han repetido en nuestro servicio a lo largo de los años son los que hemos comentado.

Tampoco podemos olvidar otros factores como las modas infantiles en forma de retos, que han hecho saltar las alarmas, o las series adolescentes que abordan el tema y quizá, queriendo dar lecciones, lo que hacen es dar ideas sin mostrar las consecuencias o las posibles ayudas que existen para solucionar los problemas que llevan al adolescente a plantearse la idea autolítica.

Síntomas de duelo complicado en los niños

Duelo infantil y pensamientos de reencuentro

Desde nuestro servicio de psicoterapia estamos acostumbrados a atender aquellos casos en los que, tras una pérdida, el estado de ánimo baja y los pensamientos de reencuentro empiezan a aparecer. Estas ideas irían en esta línea:

  • “Con él/ella aquí todo sería distinto”.
  • “Quisiera estar con él/ella”.
  • “No tengo ganas de nada”.
  • “Las cosas han dejado de tener sentido”.
  • “Para qué voy a estudiar, si luego no sirve para nada”.

Hay que estar atento a esas situaciones y tener en cuenta que los adolescentes son muy vulnerables. En estos casos siempre es preferible ser “pesados” frente a ser “permisivos”. Si como padres tenemos cualquier duda, es mejor preguntar al menor  y ponerse en alerta que dejarlo pasar.

Para saber más sobre la atención del duelo en menores, podéis acudir a nuestro servicio gratuito de Psicoterapia de duelo infantil, solicitar que impartamos una charla gratuita para padres y profesores  en vuestro centro educativo (a través de este proyecto)  o descargar gratis  nuestro manual práctico “Hablemos de Duelo”, que ofrece pautas para ayudar a los adultos a hablar de la muerte con los niños y da claves sobre cómo viven el duelo los menores según su edad.

También incluye un apartado sobre cómo atender el duelo en el colegio y cómo ayudar a afrontar el duelo a las personas con discapacidad intelectual. La guía está disponible gratuitamente para su descarga en nuestra página web:

www.fundacionmlc.org