Dificultades de los adolescentes para hablar del duelo con sus amigos

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

La preadolescencia y la adolescencia son etapas fuertemente sociales. En ellas, cobra especial relevancia la formación de un grupo de pares donde el menor pueda desarrollar su autonomía de forma segura.

A grandes rasgos, durante la infancia la autoestima del niño depende en gran medida de que sus padres le hagan sentir bueno y valioso. El objetivo es llegar a sentirse bueno y valioso por lo que uno piensa de sí mismo, pero, entre un paso y el siguiente está la adolescencia, durante la cual la autoestima pasa a depender de que el grupo de pares también haga sentir bueno y valioso al menor.

Así nace el sentimiento de pertenencia, que se convierte en un arma de doble filo: por un lado, aporta seguridad al menor para el desarrollo de sus competencias, pero también le provoca miedo a sentirse rechazado. Durante la preadolescencia y la adolescencia es muy fácil que el niño haga esta asociación: “Si soy distinto, aumentan mis probabilidades de ser rechazado”.

El duelo en la adolescencia

Es aquí donde entra en escena el duelo. Cuando un adolescente sufre la muerte de un ser querido, se encuentra más inestable a nivel emocional y conductual, y eso puede provocar un trato diferente de los demás miembros del grupo. Ese trato diferencial que nace del consuelo y la protección puede ser vivido como algo muy desagradable por el adolescente (“Si soy distinto, es más fácil que me rechacen”).

¿Qué dificultades concretas pueden encontrar los adolescentes para hablar de la pérdida con su grupo de amigos? Según el psicólogo William Worden, las más comunes son:

  • Miedo a llorar delante del grupo de amigos. La expresión emocional conlleva conductas y actitudes de consuelo y protección por parte de los amigos. A menudo, los adolescentes lo interpretan como “dar pena” o “ser una carga”.
  • El tema nunca sale. La pérdida es ignorada tanto por el adolescente como por sus amigos. En el caso de estos últimos, puede deberse a un intento de proteger a una persona que quieren de emociones desagradables.
  • Actitudes protectoras por parte de los amigos. Es fácil que saquen esta conclusión: “Hablar de la muerte o de cómo está mi amigo probablemente le ponga triste y él si se pone triste, yo también me pongo nervioso o triste, así que si no hablamos del tema, ganamos todos”.
  • Incomodidad por parte de los amigos. Normalmente el grupo de pares hace por cuidar del adolescente en duelo, pero carece de las habilidades para gestionarlo o de los conocimientos sobre qué hacer al respecto.
  • Sensación de que les da igual. En ocasiones, el hecho de que sus amigos no hagan preguntas o comentarios relativos a la pérdida de su ser querido puede hacer pensar al adolescente que no están interesados en el tema, complicando que pueda abrirse con ellos.
  • Circunstancias de la muerte. Existen ciertas muertes con un estigma social fuerte como el suicidio, la sobredosis o la violencia de género. Cuando un ser querido de un adolescente fallece en estas circunstancias, puede tratar de ocultar detalles o mentir acerca de la muerte de su ser querido.
  • Se siente como un tema personal que tiene que ser resuelto de forma individual. A esto contribuye el temor a convertirse en el centro de los cuchicheos.

¿Qué puede facilitar que un adolescente hable de su duelo?

Estos son algunos factores que facilitan el diálogo en torno al duelo adolescente:

No podemos olvidar que durante la adolescencia el grupo de pares cobra especial importancia y tiene un gran poder sanador. Un grupo social que proporcione un entorno seguro puede facilitar un buen desarrollo del duelo. Para saber más sobre la atención del duelo infanto-juvenil, podéis acudir a nuestro servicio gratuito de Psicoterapia de duelo infantil, solicitar que impartamos una charla gratuita para padres y profesores en vuestro centro educativo (a través de este proyecto) o descargar gratis nuestro manual práctico “Hablemos de Duelo”, que ofrece pautas para ayudar a los adultos a hablar de la muerte con los niños y da claves sobre cómo viven el duelo los menores según su edad.

También incluye un apartado sobre cómo atender el duelo en el colegio y cómo ayudar a afrontar el duelo a las personas con discapacidad intelectual. La guía está disponible gratuitamente para su descarga en nuestra página web:

www.fundacionmlc.org