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Reticencias de un doliente a participar en un grupo de duelo

Rosa Sánchez, psicóloga de FMLC

En la Fundación Mario Losantos del Campo (FMLC) tenemos la certeza de que la terapia de duelo en grupo ayuda al doliente en su proceso de duelo. No obstante, es natural que cuando ofrecemos al doliente participar en un grupo, algunas personas tengan ciertas reservas. Estas reticencias ante la terapia de grupo son lógicas, ya que exponerse y abrir nuestros sentimientos y experiencias a un grupo de personas que no conocemos, a priori, puede parecer arriesgado

En muchas ocasiones, el doliente llega a FMLC receloso y, a veces, enfadado con algunas personas de su entorno al advertir que la expresión de sus emociones no son siempre bien recibidas. Cuando el doliente necesita hablar de aspectos que son arduos en torno a las circunstancias que rodearon a la enfermedad y muerte de su ser querido, puede experimentar rechazo y soledad al constatar que su interlocutor no es capaz de sostener esa escucha.

En ocasiones, las personas del entorno del doliente, buscan animarle a salir del dolor, a entretenerse realizando diversas actividades con el afán de ayudarle. Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones que hay detrás de estas acciones, el doliente puede sentirse incapaz de desarrollar esas actividades, ya que en ese momento no son lo que necesita.

Generalmente, estas experiencias ocurren en las relaciones del doliente con su entorno y en ellas, no se suele sentir comprendido. Es frecuente que estas situaciones añadan un sentimiento de soledad a su dolor y, además, pueden provocar una tendencia al aislamiento. Por ello, es comprensible que el doliente tenga recelos a participar en un grupo.

Sin embargo, en FMLC ofrecemos al doliente, excepto en determinados casos, un entorno de total seguridad para participar en un grupo. Como profesionales promovemos que el grupo sea un espacio seguro. Y esto lo haremos a través de varias actitudes, una de las cuales es la mirada incondicional.

La mirada incondicional

La mirada incondicional consiste en aceptar sin condiciones el interior de la persona. No se basa en la aprobación o el acuerdo, sino en respetar al otro independientemente del acuerdo o desacuerdo que se pueda sentir hacia lo que el doliente expresa. Por otra parte, cabe señalar que la mirada incondicional tampoco se cimienta en mantener una postura de neutralidad.

Aceptar sin condiciones el interior del otro es transmitir amor y afecto incondicionales. Es decir, aceptar sin esperar recibir nada a cambio. Además, depositamos nuestra confianza en lo que aporta cada uno de los participantes.

Si es necesario, orientamos al grupo para que ofrezcan una mirada incondicional a cada uno de sus compañeros. Cada participante se identificará con aspectos de algunos de sus compañeros y se diferenciará con las experiencias de otros. El respeto hacia la semejanza y también hacia la diferencia va a aportar a todos un sentimiento de unión y cohesión.

Un espacio de libertad y comprensión

A su vez, ofrecemos al doliente participar en terapias de grupo porque sabemos que el grupo aporta algo de lo que la gran mayoría de los que acuden a solicitarnos ayuda carecen. La mayoría de estos dolientes no tienen un lugar de libertad en el que se sientan seguros expresando todo lo que les sucede. El grupo es un espacio en el que tanto el doliente como su dolor y sus experiencias en el duelo, por áridas que estas puedan ser, son bienvenidas. Y por esto, ya de por sí, el grupo es beneficioso y terapéutico.

El ambiente de respeto y afecto ayuda al doliente a salir del bloqueo de sentir su dolor en aislamiento. A su vez, esto lo lleva a abrirse progresivamente a las experiencias de dolor propias y a las de sus compañeros.

Estar en compañía de otros, en un ambiente seguro, recibiendo y aportando una mirada incondicional, invita a abrirse y favorece que los bloqueos, las reticencias y resistencias vayan cediendo, beneficiando la evolución del proceso del duelo de cada doliente.

Todas estas claves pretenden servir de orientación a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o intentan ayudar a una persona doliente de su entorno. Para saber más o para solicitar ayuda psicológica gratuita, no dude en consultar nuestra página web:

   www. fundacionmlc.org