Cómo organizar un ritual laico de despedida en casa

Rosa Sánchez, psicóloga de FMLC

Ahora que comenzamos a retomar nuestras rutinas después de estos meses de confinamiento motivados por el Covid-19, podemos convocar y reunirnos (con las protecciones adecuadas) con nuestros familiares y amigos para hacer un ritual en honor al ser querido que ha fallecido. En este artículo vamos a proponer una sugerencia de cómo estructurar un ritual laico.

El ritual ayuda al doliente a aceptar la realidad de la muerte, permitiéndole expresar su dolor y recibir afecto en un momento tan doloroso. Es una celebración para rendir homenaje al fallecido, centrada en su vida y el objetivo del acto es cumplir con su voluntad y la de sus familiares.

No hay normas establecidas sobre cuándo debe realizarse el ritual. Si se celebra cercano al fallecimiento, el doliente estará más aturdido y se beneficiará del calor y la compañía de su entorno. Cuando se lleva a cabo meses después, el doliente podrá estar más consciente y con más capacidad para participar, expresando nuevos significados que ha encontrado en su proceso de duelo.

La celebración de un ritual laico es un evento singular. Cada familia, cada grupo, lo hará único y especial con su creatividad. Aún así, para facilitar el desarrollo del ritual, vamos a necesitar una serie de elementos, como un maestro de ceremonias y un grupo de familiares y amigos que se encarguen de:

  • Buscar los elementos que vamos a utilizar: música, fragmento de una película para proyectar, elaborar una proyección con fotografías del fallecido…
  • Preparar el guión.
  • Organizar la intervención de los asistentes.
  • Asegurarse de que todos los que van a participar reciben la información del lugar, fecha y hora del encuentro.

¿Cómo estructurar un ritual laico?

Un ritual laico estará compuesto por tres fases: empezando con una apertura, seguido de una segunda parte en la que rendir tributo al fallecido y, por último, una fase de cierre. Cada uno de estos pasos, constará a su vez de diversos momentos dedicados a rememorar y despedir a nuestro ser querido.

Primera parte: Apertura

  • 1º Tiempo: Una música significativa, quizá su banda sonora o su cantante favorito. Una proyección con fotos del recorrido de su vida, proyectar una escena de película con un mensaje de amistad, humor, amor… o cualquier otro valor que represente al ser querido.
  • 2º Tiempo: Dar la bienvenida, nombrando a todos los que participan, a los adolescentes, a los niños (es conveniente que estén y haber preparado con anterioridad su participación). Es importante mencionar a cada persona por su nombre y citar a todos. Igualmente, ayuda nombrar al ser querido fallecido, decir cómo le hemos hecho presente hoy: con su foto, con su bici que era su pasión, con la última colcha que tejió…
  • 3º Tiempo: Expresar una reflexión sobre cuáles eran las creencias del ser querido fallecido, acerca de la vida y la muerte. Es un momento de trascendencia para hablar del LEMA con el que guió su vida.
  • 4º Tiempo: Tras el ritual, es esencial dejar un momento de silencio.

Segunda parte: Dar tributo

  • Honrar su vida con los recuerdos de sus familiares y amigos. Compartir recuerdos significativos de cada persona que se relacionó con él y que ahora quedarán en la memoria para todos los que asistan. A su vez, es importante estar preparados para la emoción y tomarse el tiempo necesario para rendirle homenaje sin prisas.
  • Manifestar todo lo que esa persona nos ha aportado.
  • Hablar sobre las circunstancias de la muerte y poder compartir ese momento de dolor.
  • Facilitar la expresión de los niños, con sus dibujos y la frescura de su espontaneidad.
  • Reflejar lo que nos ha dejado: lecciones, labores que realizar, su alegría…
  • Y expresar cómo le vamos a recordar.

Tercera parte: Cierre

  • 1º momento para compartir una música significativa.
  • 2º momento en el que agradecer a todos su presencia, el estar ahí.
  • Por último, un tercer momento para pronunciar una frase o una creencia del ser querido acerca de cómo celebraba la vida.

Todas estas claves pretenden servir de orientación a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o intentan ayudar a una persona doliente de su entorno. Para saber más o para solicitar ayuda psicológica gratuita, no dude en consultar nuestra página web:

   www. fundacionmlc.org