Superar el duelo: Cuando el presente se impone

Rosa Sánchez, psicóloga de FMLC

 

En este artículo hablaremos de una de las cuatro tareas que señala William Worden como necesarias para superar el duelo, concretamente la tercera de ellas: aprender a vivir en un mundo donde el fallecido no está presente. Una vez aceptada la muerte del ser querido y estando aún inmerso en todas las emociones que suscita, al doliente se le impone afrontar la tercera tarea.

Tras la muerte de un ser querido, hay tareas que debemos afrontar y que tienen fecha límite: como la gestión de las herencias, los asuntos con hacienda, el cierre de las cartillas del banco y la apertura de otras nuevas, etc.

No son meros papeleos, implican borrar el nombre de la persona querida. Constituye un paso más en la aceptación de la muerte, salir del pasado y avanzar hacia el presente, un presente que hay que ir creando con las nuevas decisiones que tenemos que tomar.

Readaptarse a la realidad tras la pérdida

Crear el presente significa tomar decisiones con las que el doliente, a veces dividido entre el pasado y el presente, puede llegar a sorprenderse a sí mismo. Una paciente me contaba:

“La puerta se rompió, así que fui a la tienda, tenía dos o tres para elegir, le dije al dependiente: voy a consultarlo con mi marido y después le digo cuál me llevo. En ese momento me di cuenta. Siempre lo consultaba todo con mi marido… pero ya no puedo consultarlo con él. No pude hacer nada, me bloqueé, volví a casa totalmente abrumada y triste”.

El impacto que nos provoca el presente es importantísimo. Hay que valorar estos momentos de “darnos cuenta de” y comprender que el hábito que teníamos para hacer las cosas volverá a aparecer. El hábito para mi paciente era “Consultarlo con él” y, asociado a éste, existía un estado emocional de sentirse acompañada, de afecto… La persona dice de manera inconsciente: “Lo voy a consultar”, y es entonces cuando la realidad se impone a nivel cognitivo. En el presente no lo puede consultar con él, ha fallecido.

Bloqueo y aceptación en el duelo

Se trata de un momento muy difícil y, a la vez, es un paso importantísimo en el avance del duelo. Es natural que el doliente se bloquee al escucharse hablar con palabras que corresponden al pasado y dándose cuenta de que el presente es otro.

Ese bloqueo significa que el doliente necesita un tiempo para asimilar lo sucedido (se va a casa sin resolver el asunto de la puerta). Necesita poder reflexionar sobre las conductas que tendrá que abandonar y que la vinculaban con su ser querido, para ir creando una nueva manera de funcionar.

Tres semanas más tarde mi paciente pudo volver a la tienda y decidió qué puerta elegía. Ésta vez lo hizo con su propio criterio, que consistió en tener en cuenta lo que a él le hubiera gustado, porque  ella valoraba “su buen gusto para elegir los colores”. Pero tomó la decisión con el peso y la transformación que implicaba ser ella la que decidía. Estaba creando su nuevo presente.

Adaptación tras la muerte de un ser querido

La tercera tarea del duelo implica revisar tres tipos de adaptaciones posteriores a la pérdida:

– Externas: Cómo influye la muerte en las actuaciones cotidianas del doliente.

– Internas: Cómo influye la muerte en la imagen que la persona tiene de sí misma.

– Adaptaciones en las creencias y valores sobre la vida, el mundo y las relaciones.

Todas estas claves pretenden servir de orientación a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o intentan ayudar a una persona doliente de su entorno. Para saber más o para solicitar ayuda psicológica gratuita, no dude en consultar nuestra página web:

   www. fundacionmlc.org