El eneagrama y el duelo: El doliente con eneatipo 6 (II)

Rosa Sánchez, psicóloga de FMLC

En este artículo continuamos con la exposición de los rasgos que caracterizan a las personas con eneatipo 6 y que comenzamos en el artículo anterior, donde analizamos cómo les influye a la hora de afrontar el duelo.

Como ya hemos comentado, el eneatipo 6 (E6) queda fijado en la etapa fálica del desarrollo debido a diversas situaciones determinantes durante la infancia del sujeto. A partir de ellas la persona con E6 puede desarrollar diferentes patrones de conducta que condicionan su manera de afrontar el duelo.

El comportamiento observable en las personas con E6 presenta los siguientes rasgos: intelectuales, meditabundos, graves, prudentes, perspicaces, tímidos y discretos. Con un sentido muy jerarquizado y un ojo afinado para reconocer la autoridad que les resulta peligrosa. Son dubitativos con tendencia a la autoacusación y a la acusación. Son generosos, modestos y tímidos.

Cómo reaccionarán en el duelo los E6 que se fanatizan

Los E6 que desarrollaron el patrón de conducta de fanatizarse, durante el duelo van a examinar analíticamente lo que hicieron bien o mal en su relación con el fallecido, con un gran sentimiento de culpa y la fantasía de haber cometido una falta. Buscan de forma fría la autoinculpación sin comprenderse a sí mismos. Y van a cumplir estrictamente con lo que consideren un deber en función de sus creencias.

Si deciden ir a terapia, les puede beneficiar:

  • Aprender a contactar con lo que sienten, saliendo de su exceso de intelectualización dicotomizada (lo bueno/lo malo), y descubrir que dicotomizan por miedo a equivocarse.
  • Comprender que casi nada es seguro cien por cien.
  • Tomar conciencia de que basan su autoestima en la conquista de logros, a los que ponen por encima de su derecho perdido a ser reconocidos ante todo como seres humanos, dignos de amor y capaces de querer.

Cómo ayuda la terapia a los E6 que se fanatizan

La terapia bien conducida permite a estas personas, entre otras cosas, darse cuenta:

– Del daño que su exigencia provoca a sí mismos y a los demás, al utilizarla para ocultar su vulnerabilidad.

– De su tendencia a señalar o rebajar a los demás para sentirse valiosos.

– De su actitud castigadora, con la que proyectan su maldad en el otro, evitando así su propio sentimiento de culpa.

– De la necesidad de atender sus límites físicos, su estrés, su ansiedad y su tensión cardiovascular.

– De cómo desarrollar su sentido del humor, el placer sobre el deber, la empatía con los demás, a valorar más la comprensión del otro que la actitud de castigo.

Cómo reaccionarán en el duelo los E6 que usan la fuerza como protección

En el proceso del duelo, las personas con E6 que han desarrollado el patrón de conducta en el que la fuerza se emplea como mecanismo de protección van a estancarse en el enfado y la rabia, ocultando su dolor.

Si deciden ir a terapia, les puede beneficiar:

  • Aceptar su sentimiento muy oculto de miedo y ver el uso que hacen de él al achacarle culpas a otras personas o determinados eventos.
  • Tomar contacto con su verdadero autoengaño: su fuerza, con la que niegan su debilidad y su necesidad del amor de otros.
  • Atreverse a sentir su inseguridad, a equivocarse sin defenderse del error, a no acusarse a sí mismos o a los demás y a aceptar las consecuencias de sus errores.
  • Atreverse a la entrega confiada venciendo el miedo a la invasión.
  • Aprender a vencer su resistencia a dejarse ayudar y descubrir que su tendencia a proteger a otros sólo sirve para esconder su propio miedo.

 Todas estas claves pretenden servir de orientación a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o intentan ayudar a una persona doliente de su entorno. Para saber más o para solicitar ayuda psicológica gratuita, no dude en consultar nuestra página web:

   www. fundacionmlc.org