El duelo infantil y las distorsiones cognitivas [II]

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

En el post anterior a este, hablábamos de cómo hay ciertas tendencias de pensamiento durante el duelo que pueden alterar nuestra forma de percibir la realidad: son “gafas” cognitivas que cambian nuestra forma de mirar lo que sucede a nuestro alrededor. En este artículo continuaremos explorando las distorsiones cognitivas en relación al duelo infantil.

Durante el duelo, estas gafas distorsionan la forma de los niños (y los adultos) de distinguir la realidad que les rodea. En el transcurso de este proceso, la realidad se torna hostil, desagradable, dañina, desapacible…

En el campo de la psicología, estas “gafas” se denominan “distorsiones cognitivas” y ya comenzamos a hablar de ellas en el post anterior. Lo que defiende esta teoría, es que parte de nuestro dolor emana de cómo interpretamos la realidad: no es únicamente lo que vemos, sino cómo lo miramos.

(más…)

El eneagrama y el duelo: El doliente con eneatipo 4

Rosa Sánchez, psicóloga de FMLC

 

En este artículo continuamos con la exposición de los nueve eneatipos de la personalidad que contempla la Teoría del Eneagrama y las reacciones más comunes para afrontar el duelo. El eneagrama es un sistema descriptivo de la formación del carácter, basado en las etapas de desarrollo evolutivo del niño y en las fijaciones-bloqueos que se producen en estas fases, como consecuencia de los fallos en la vinculación con las figuras de referencia. En ese sentido, el eneatipo 4 queda fijado en la etapa oral del desarrollo.

Eneagrama tipo 4

(más…)

Distorsiones cognitivas en el duelo infantil [I]

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

Hemos comentado en varios posts, cómo la muerte de un ser querido altera nuestra percepción de la realidad y nuestra manera de acercarnos a ella: hay una pérdida de sentido, aumenta nuestro pesimismo, hay actividades que nos dan más pereza… En ese sentido, cabe resaltar que los niños tampoco son ajenos a este cambio. En esta ocasión, analizaremos cómo afectan las distorsiones cognitivas al duelo infantil.

El duelo cambia nuestra forma de discernir e interpretar la realidad. Durante este proceso, sobre todo en las primeras etapas, la realidad se torna hostil, desagradable, dañina, desapacible… Sin embargo, ¿podría ser que la realidad no es (del todo) lo que nos hace daño, sino la forma en la que la miramos? A lo largo de los siguientes posts, abordaremos una serie de errores que tendemos a cometer al interpretar la realidad. En esencia, se trata de formas erróneas de procesar la información de nuestro entorno.

En el campo de la psicología, estas malinterpretaciones se denominan distorsiones cognitivas y fueron propuestas por Aaron Beck en 1979. Lo que Beck nos quiere decir, es que parte de nuestro dolor, emana de cómo interpretamos la realidad. Es decir, no es únicamente lo que vemos, sino cómo lo miramos. Las distorsiones cognitivas vendrían a ser unas gafas polarizadas, que sólo nos muestran ciertos datos de la realidad, llevándonos a error.

(más…)

El duelo infantil: El miedo a expresarse ante los iguales

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

En ocasiones, hay personas de nuestro entorno, que con el afán de ayudar y confortar tras la muerte de un ser querido, lanzan mensajes erróneos hacia el doliente. Cuando estas frases van dirigidas a los niños, lejos de facilitar los procesos de duelo, pueden dificultar la expresión de las emociones que les ha producido esa pérdida. Si nos remontamos unos cuantos años atrás, a muchos nos sonarán frases típicas que hemos escuchado tanto en ambientes cotidianos como tras la muerte de un ser querido:

  • «No llores, llorar es de chicas».
  • «Los hombres no lloran».
  • «Tienes que ser fuerte».
  • «No es para tanto».
  • «Si te ven triste se van a preocupar».
  • «Venga, ahora hay que ser fuerte».
  • «Te toca arrimar el hombro que ya eres un hombre».

Y aunque cada vez sucede con menor frecuencia, todavía hay algunas pocas personas que cuando fallece un progenitor, envían a los chicos de la casa un mensaje de fortaleza o responsabilidad que va en la línea de las frases anteriores…

(más…)

El eneagrama y el duelo: El doliente con eneatipo 3

Sara Losantos, psicóloga de FMLC

 

En este artículo, retomamos la descripción de los nueve eneatipos de personalidad que componen la teoría del eneagrama y su vinculación a los procesos de duelo.

En esta oportunidad, nos adentramos en el análisis de las reacciones más habituales que afectan a las personas con eneatipo 3.

Las personas que se agrupan bajo este número, suelen ser individuos que destacan por buscar el éxito y por implicarse mucho en el trabajo. Sienten que valen en tanto en cuanto logran, esa es su vara de medir su valía. Hay quien dice que al estar tan centrados en el hacer, puede parecer que en vez de seres humanos son haceres humanos… En ese sentido, tienden a ser personas competitivas y eficaces.

(más…)

El duelo infantil: la importancia de identificar las emociones

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

 

En posts anteriores, hemos comentado cómo en el duelo se experimentan distintas emociones: dolor, tristeza, enfado, soledad, vacío, melancolía, desgana, culpa, miedo, inseguridad… Podemos pasar muchas veces de una a otra o, incluso, sentir varias a la vez. En el duelo infantil ocurre lo mismo: la muerte de un ser querido produce un baile de emociones. El problema está en que a los niños, a veces, no se les da tan bien bailar con ellas. De ahí, la importancia de la educación emocional. En este artículo, ahondaremos en la necesidad de aprender a identificar las emociones para poder facilitar el duelo infantil.

Cuando un bebé tiene hambre, grita y llora. Si tiene sueño, grita y llora. En el caso de sentir miedo, grita y llora. Cuando está triste, también grita y llora. Es decir: maneja de la misma forma todas las emociones que siente. La educación emocional consiste en aprender a manejar las diferentes emociones de un modo distinto.

La importancia de la educación emocional

(más…)

Cómo afecta el duelo al grupo familiar y a la convivencia

Rosa Sánchez, psicóloga de FMLC

 

La muerte de un ser querido es una situación de desasosiego, que afecta a todo el grupo familiar que sufre su pérdida. Un momento de profundo dolor que puede provocar estrés en el día a día de los dolientes y también en la convivencia. En este artículo analizaremos cómo el duelo puede influir en las dinámicas del grupo familiar y en la convivencia.

En ese sentido, las personas que cohabitan en la misma casa (familias, parejas, hijos…), afrontan el proceso de pérdida desde dos esferas: individualmente y cómo grupo y esto puede conllevar episodios significativamente estresantes.

Situaciones que generan estrés en el grupo familiar y la convivencia

(más…)

Cuando la muerte afecta a familias divorciadas o separadas

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Desde hace tiempo, es habitual que algunas familias estén separadas o divorciadas. Los padres viven en casas separadas, con tiempos de ocuparse de los niños diferentes y con horarios establecidos. En la mayor parte de ellas, existe una buena relación entre los progenitores. Sin embargo, hay casos en los que ocurre lo contrario y hay una mala relación, en la que todo se limita a un convenio regulador.

En este artículo, analizaremos las características específicas que rodean a los procesos de duelo en menores ante la pérdida de un progenitor en aquellos casos en los que los padres ya no compartían su vida en pareja.

¿Cómo es el duelo en menores tras la muerte de un progenitor en familias divorciadas o separadas?

Los duelos en estas situaciones pueden ser algo más complejos que en otras circunstancias, por varios motivos que hacen que tengan características especiales:

(más…)

Por qué es necesaria la supervisión del psicólogo en la terapia de duelo

Sara Losantos, psicóloga de FMLC

Cuando comencé mi labor como psicóloga, impartiendo terapia de duelo, tenía muchas ilusiones: me sentía muy preparada y creía que la razón de que otros colegas hubieran fracasado antes que yo en determinados casos era porque no lo habían intentado lo suficiente. Poco sabía yo entonces acerca de lo que me iba a encontrar a lo largo de mi carrera.

Me hubiera gustado que alguien me guiase, me avisara de la realidad de la clínica. Pecaba de ambiciosa y tenía muchas ganas de hacer las cosas tal y como me las habían enseñado, pero en aquel momento ignoraba que no sabía casi nada. Hoy, casi diez años después de aquel momento, soy plenamente consciente de mis carencias, pero sé más que entonces.

A lo largo de todos estos años, he aprendido muchísimo de mis pacientes, de la experiencia y, sobre todo, de los supervisores que me han ayudado y acompañado durante todo este tiempo.

(más…)

¿Es posible programar el duelo infantil?

David Oslé, psicólogo infanto-juvenil de FMLC

La muerte provoca reacciones cognitivas, conductuales y emocionales en todas aquellas personas cercanas al fallecido, al igual que ocurre con los niños y adolescentes. Por lo general, estas reacciones suelen empezar en todos los dolientes en el momento en el que se sufre la pérdida. En ese instante, surge un sentimiento de profunda tristeza durante los ritos de despedida. El doliente siente soledad y vacío cuando está en casa, se pueden producir enfados con la persona que ha fallecido o con la vida por ser injusta, tiende a estar más irritable con las personas de su alrededor, es usual que pierdan las ganas de hacer cosas, etcétera.

Pero no siempre es así. Puede ser que el duelo se bloquee, o se oculte y se manifieste tiempo después. A veces, cuando la realidad es demasiado abrumadora y no se tienen los recursos para hacerla frente, se bloquean las posibles reacciones a esta realidad.

Imaginemos que no nos gustan las alcachofas y que nos ponen un plato lleno a rebosar de ellas, cogemos un trozo a regañadientes y nos lo empezamos a comer. Cuando lo hemos masticado dos veces y tenemos toda la boca con sabor a alcachofa, además del plato enorme, también nos colocan en la mesa una fuente cinco veces más grande, para que nos la comamos. En ese primer instante en el que vemos cómo se posa la fuente en la mesa, probablemente ocurra un momento de bloqueo, como diciendo “no puede ser”. Esa situación concreta de aturdimiento, también se puede dar en el duelo y además, puede prolongarse durante mucho tiempo.

(más…)