El duelo anticipado: Qué es y cómo afrontarlo

Sara Losantos, psicóloga de FMLC

 

El duelo anticipado es el proceso que afrontan algunas personas antes de que un ser querido fallezca, porque por diferentes circunstancias pueden prever su pérdida. En general podemos hablar de dos supuestos que propician el duelo anticipado.

El más habitual se da cuando el ser querido padece una enfermedad de larga duración y los médicos ya han comunicado a la familia su pronóstico de vida, por lo que sus parientes han podido ir elaborando la pérdida, o al menos algunos aspectos de la pérdida, antes de que la muerte se produzca. Es el caso de las familias que cuidan a un pariente enfermo, ya sea en casa o en el hospital, y van viendo el deterioro día a día porque sufre una enfermedad crónica o degenerativa.

El segundo supuesto del que podemos hablar ocurre cuando tiene lugar la desaparición del ser querido en circunstancias extrañas o violentas, en cuyo caso la familia puede anticipar de algún modo que la persona ya ha fallecido, aunque no tiene la certeza hasta que aparece el cadáver: es el caso de las desapariciones, o los accidentes de gran envergadura en los que se tarda en conocer el balance de víctimas… En ambos supuestos es posible que los familiares o los amigos hayan tenido algo más de tiempo para prepararse que si la muerte se produce de forma repentina o abrupta.

Aspectos que facilitan el duelo anticipado

La posibilidad de anticipar la muerte de un ser querido puede restar impacto al hecho de la muerte en sí. Además, la esperanza se mantiene hasta que la muerte se produce o el cuerpo aparece.

El duelo anticipado ofrece al entorno de los dolientes -tanto al más cercano como al más lejano- la posibilidad de apoyarles durante el tiempo que dure la enfermedad o la desaparición, acompañando a la familia durante esos momentos previos a la muerte…Eso es algo que queda vetado en el caso de duelo por muerte imprevista. Continue reading

¿Pueden ayudar los chatbot a nuestros hijos a superar su duelo?

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

¿Qué es un “Bot”? Para todos los adultos que aún no saben en qué consiste esta tecnología, se trata ni más ni menos de un chat en el que un asistente virtual nos va respondiendo a situaciones y preguntas que planteamos.

Actualmente la mayoría de los teléfonos móviles cuentan con un asistente virtual al que podemos preguntarle desde cómo ir a algún sitio hasta cómo hacer unos huevos fritos. Suele responder a nuestras preguntas hablando tras buscar las respuestas más populares en la red.

Hoy en día es habitual que los adolescentes manejen las nuevas tecnologías con una soltura impresionante y sean capaces de encontrar contenidos a los que nosotros no somos capaces de acceder. También utilizan la red como una dimensión más donde la información está accesible, ya sea información de buena calidad como mediocre o incluso desacertada.

El diálogo en torno al duelo

No debe extrañarnos que nuestros hijos busquen respuestas a sus preguntas en Internet, es algo que hacemos habitualmente -ya que nosotros somos los primeros que tratamos de encontrar mucha información en la Red-, pero sí es cierto que no toda la información a la que acceden es veraz o puede servirles de ayuda.

En estas situaciones podemos hablar sutilmente con nuestros hijos para ver si la razón de que no nos lo quieran consultar a nosotros es porque creen que nos van a herir. También puede ocurrir que, al tratarse de cuestiones delicadas alrededor de la muerte, a veces hay asociada a la adolescencia cierto grado de autosuficiencia que les impide preguntar a los padres, porque necesitan ser ellos quien resuelvan las cosas en esa transición a la vida adulta. Continue reading

Cuidando al cuidador profesional: La fatiga compasiva (I)

Pilar Pastor, psicóloga de FMLC

 

Últimamente numerosas revistas especializadas han dedicado artículos al tema de los cuidados al cuidador, lo que resulta de lo más esperanzador. Centrarse en la parte personal del profesional sanitario y no sólo en sus competencias profesionales es el camino para que éste ejerza su labor desde una perspectiva integral, consciente y saludable, tanto para él como para sus pacientes. No es posible dedicarnos a este trabajo si no cuidamos y trabajamos nuestra interioridad.

En este contexto han surgido algunas voces que dedican atención al profesional sanitario que trabaja en ámbitos donde el dolor y el sufrimiento son palpables, abordando cómo afronta su trabajo y cómo lo procesa como ser humano.

Así, se ha acuñado el concepto “fatiga por compasión” para hablar de una vivencia compleja: la que sucede cuando el contacto constante con el dolor y el sufrimiento de otros comienza a pesar tanto que se cuela en todos los ámbitos de la vida del profesional e interfiere no sólo en su trabajo, sino en la imagen de sí mismo, mermándola a todos los niveles.

Síntomas de la fatiga por compasión

Cuando entramos en esta vivencia de fatiga -a la que somos susceptibles simplemente por ser humanos-, se abre ante nosotros el camino de la vuelta al contacto con uno mismo, el momento de identificar, parar y discernir el camino a seguir.

Las señales que nos permiten identificar la fatiga por compasión son de varios tipos:

-Cognitivas: Dificultades en atención y memoria, revivir el trauma (del paciente), sacudida de creencias, percepción de vulnerabilidad, desconfianza, disminución de las actividades de ocio placenteras y divertidas, aislamiento de la familia y los amigos.

-Emocionales: Experiencia de intenso miedo, tristeza o ira, que puede producir vulnerabilidad, desesperanza, pérdida de la alegría y la felicidad.

-Somáticas: Reacciones propias de la hiperactividad de la rama simpática del sistema nervioso autónomo (palpitaciones, molestias gastrointestinales, estreñimiento, dolores de cabeza…), dolores difusos debido a tensiones musculares, cansancio y/o sensación de que el descanso no es reparador y, en el caso de las mujeres, agudización de las molestias menstruales.

-Laborales: Percepción de escasa capacitación profesional, tendencia a dirigir la intervención hacia las áreas no relacionadas con el sufrimiento, aislamiento del resto del equipo, sensación de incomprensión, absentismo y bajas laborales.

Si necesitamos una manera más objetiva, concreta y completa de medir la fatiga compasiva, en este enlace tenemos un auto-cuestionario que la mide y que podéis consultar en este enlace. Continue reading