Ha pasado tiempo desde que comenzó mi duelo y me encuentro peor

Pilar Pastor, psicóloga de FMLC

 

Una de las preocupaciones más frecuentes que suelen aparecer durante el proceso de duelo y que genera numerosas consultas surge cuando, pasado un periodo de tiempo considerable desde la muerte del ser querido, el doliente siente que se encuentra peor.

Parece que esa creencia de que El tiempo lo cura todo nos ha calado socialmente y esa sensación de encontrarse peor transcurrido un tiempo la contradice por completo, generando mucha inquietud y desconcierto, de manera que el doliente siente que está haciendo algo mal.

Sin embargo, tiene todo el sentido del mundo que, cuando ha pasado un tiempo desde el fallecimiento, el doliente se encuentre peor que al principio.

Asumir la realidad de la pérdida

Sea la muerte esperada o no, es frecuente que cuando por fin tiene lugar la pérdida del ser querido, el doliente lo viva con incredulidad, con la sensación de estar viviendo una realidad alejada de sí mismo, como si se tratara de una película o un mal sueño. Es como si una parte de nosotros entendiera y asumiera lo que ha sucedido, mientras que otra parte no lo entiende, se queda bloqueada, anclada al momento del fallecimiento.

Al recordar esos primeros momentos tras el fallecimiento, muchas personas recuerdan su estado describiendo la sensación como “estar en una nube”. Esa sensación no solo es característica de los primeros días del duelo, sino que puede extenderse también a los primeros meses. Continue reading

Carta a un padre o a una madre en duelo

Sara Losantos, psicóloga de FMLC

 

¿Cómo superar la muerte de un hijo? A lo largo de mi carrera, he atendido a muchos padres en duelo a quienes resultaba difícil creer que superar una pérdida así sea en verdad posible, sobre todo si se produce de forma repentina.

Cuando se produce una muerte inesperada, lo que más dificulta resolver nuestro duelo es el impacto, la incapacidad para predecir esa muerte, ya que puede añadir un componente traumático que dificulte el proceso, aunque no por eso es irresoluble: en primer lugar, porque hay herramientas específicas para trabajar el trauma, y en segundo lugar, porque el ser humano está capacitado para superar la muerte de un ser querido, incluso de un hijo, aunque las circunstancias de la pérdida sean traumáticas.

Superar un duelo traumático

Cuando la pérdida de un ser querido tiene lugar de forma traumática o a manos de otra persona, los supervivientes pueden sufrir un bloqueo de su duelo. Aceptar la maldad de otro ser humano es complejo y puede añadir dolor al dolor, ya que al doliente este suceso le resulta absolutamente injusto e incomprensible.

Si hablamos de la muerte de un hijo, cuando ésta ha sido causada por una enfermedad grave o por un accidente, resulta más fácil aceptarla que entender la voluntad de hacer daño de otra persona. Hay que luchar contra el dolor y contra la rabia de algo que hubiera podido evitarse. Aunque no es comparable, podría parecerse a cuando se pierde a un ser querido por una negligencia médica.

Visto en abstracto habría una gradación: muerte natural, accidente, negligencia médica y homicidio o suicidio. Sin embargo, eso al final no se cumple porque va unido a numerosas variables que van a modificar y alterar el duelo. No existe un solo duelo igual a otro. Continue reading

Los profesores y el duelo infantil: ¿Qué hacer cuando fallece un alumno?

Patricia Díaz, psicóloga infanto-juvenil de FMLC

 

Hace poco nos sorprendíamos con la noticia del fallecimiento de varios menores en España por diversas circunstancias. Aunque es poco habitual, en ocasiones ocurre que los niños son víctimas de accidentes trágicos o de acciones violentas.

En esos momentos, resulta difícil dar una explicación a sus compañeros de clase, que tienen noticia de los sucesos que acaban con la vida de sus amigos sin entender muy bien todas las dimensiones de la muerte y cómo enfrentarse a ella.

En este último mes se ha producido en Madrid la muerte de un menor al que le cayó un árbol accidentalmente, también recibimos la noticia de un niño atropellado mientras estaba de vacaciones, asesinados por alguien muy cercano a su familiaSe trata de situaciones muy desagradables que, si bien no son habituales, exigen explicaciones que se alejan de los razonamientos normales y naturales para tratar la muerte.

Cuando fallece un compañero de clase

En nuestra entidad es habitual que, cuando se produce una situación de este tipo, los orientadores de los centros educativos nos llamen para saber qué hacer con los compañeros de los menores fallecidos. También nos consultan a menudo los padres que niños que tenían una relación cercana con ellos y compartían muchos espacios comunes de juego, ocio y amistad, con el fin de saber cómo abordar el tema de forma adecuada para que más adelante no haya problemas derivados de ese abordaje.

Os dejamos algunas recomendaciones básicas para tratar de abordar estas cuestiones tan complejas y dolorosas en la comunidad educativa. Continue reading